Iglesia cristianas: una oración en común, a pesar de las diferencias

Iglesia cristianas: una oración en común, a pesar de las diferencias Saben que ninguno es dueño de la verdad, sino que son parte de la Verdad (así, con mayúsculas). Sienten en el corazón el mismo fuego por el Padre, pero desde comunidades diferentes. Y así como el pulgar, que es gordo y petiso, no envidia al anular, que lleva el anillo; ni tampoco el mayor se siente superior al meñique, porque saben que pertenecen a la misma mano, también las iglesias cristianas abiertas al ecumenismo se saben hermanas, hijas de un mismo Padre y partes de un mismo cuerpo, que es la Iglesia de Cristo (así, a secas, sin ninguna especificación).

“Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en tí, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Juan 17,21).

Estas palabras de Jesús resuenan más fuerte que las diferencias que los separan. Más firmes que la educación que recibieron desde chicos o que la iglesia que los conquistó en la juventud. El católico, el ortodoxo, el evangélico bautista, el metodista y el anglicano, pastores y laicos, se reunieron en LA GACETA para convocar a todos los cristianos a participar de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que se hace una vez al año en Tucumán, y en todo el mundo. Se realiza en el hemisferio sur, entre Pentecostés (que fue el domingo) y la fiesta de la Santísima Trinidad, que será el domingo próximo. En el hemisferio norte se efectúa en enero. El encuentro es organizado por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias.

Entraron a la sala de entrevistas y se saludaron como grandes amigos. Concurrieron Adriana Yafar, joven católica llegada del monasterio ecuménico de Taizé, en Francia; Paola Apud, de la Iglesia Anglicana; el pastor Juan Sack, de la Iglesia Evangélica Luterana Argentina, congregación Josué; el pastor Hugo Torredeflo, de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, parroquia Emanuel; el pastor Miguel Siufi, de la Iglesia Evangélica Roca de Salvación; el delegado para el Ecumenismo del Arzobispado de Tucumán, padre Leonardo Valoy; el sacerdote de la iglesia católica ortodoxa Juan Manuel Alurralde, párroco de Asunción de María Santísima; y el evangélico metodista Rodolfo Albiero. Cada uno de ellos hizo su aporte para contar qué significa hacerse “uno” en medio de las diferencias sin intentar “convertir” a los demás.

“La unidad es un mandato de Dios, un deseo del corazón paternal de Dios, pero también es una necesidad nuestra, que confluye en la buena voluntad de todas las iglesias para trabajar juntas. Reconocemos nuestras diferencias, pero el corazón siente la necesidad de estar cerca y de expresarlo con la oración y con un encuentro una o dos veces al año, por nuestro Padre en común”, explicó Alurralde.

“¡Tenemos una necesidad testimonial de mostrar que ‘somos uno para que el mundo crea’!”, coinciden Valoy y Albiero. “También trabajamos juntos y colaboramos en proyectos sociales”, agregan Apud y Sack. Siufi afirma que una de las grandes preocupaciones de todas las iglesias cristianas es la ausencia de Dios en la familia, en la sociedad y en la vida de las personas. Por eso todos oran al mismo Padre confiados en que, como dice el lema de la Semana de Oración: “Todos seremos transformados por la victoria de Nuestro Señor Jesucristo”.

Lea la noticia completa en La Gaceta Tucumán

About admin

Speak Your Mind

Tell us what you're thinking...
and oh, if you want a pic to show with your comment, go get a gravatar!